jueves, 7 de abril de 2011

DÍAS DE LLUVIA

MIS días son todos días de lluvia.

A veces

una lluvia fina y cristalina,

sensible y transparente

que al caer

acaricia el terruño como sin querer hacerle daño.

Otras

una lluvia soberbia y recelosa,

traslúcida y salobre

que como bomba que cae mansa del cielo

esparce su ansiedad

con cada gota.

Pero la mayoría

los días son todos días de lluvia,

una lluvia que cae muerta del cielo,

opaca, dañina, sin sentido,

una lluvia que marchita todo lo que toca.

Y ese cielo

de oxidados nubarrones y epidémicas tormentas

sería siempre un cielo azul,

imberbe,

desdentado,

de horizontes siempre abiertos,

si tú estuvieras aquí.



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