jueves, 4 de junio de 2026

PÁJAROS DE BARRO

 

SI pudieras meterte en mi cabeza
verías trasquilones de esperanza,
espasmos de interés e hipocresía,
jirones descosidos de impotencia.

Si pudieras meterte en mi cabeza
verías que los sueños son mi patria,
que el vuelo de tu falda es mi bandera,
que muero de utopías mal curadas.

Y así paso las noches de mi vida,
aullándole a la luna mis desgracias,
rezando por tus besos que no llegan.

Y así me encuentra el sol cada mañana,
lanzando al cielo pájaros de barro
que el suelo me devuelve hechos añicos.

Porque nunca se deja de soñar.
Porque nunca se deja de morir.

VIRGINIA

                        VENDRÁN tiempos felices, despedidas,
                        Inviernos y veranos a tu boca,
                        Retales de pasión que si te toca            
                        Garantías de amor dan de por vida.
                        Incluso encontrarás labios que dejen
                        Narcóticos de amor y mal aliento;
                        Intento que no olvides lo que siento:
                        Acuérdate de mí cuando te besen.

SI TÚ ESTUVIERAS AQUÍ



SI tú estuvieras aquí
el mundo giraría más deprisa que mi soledad
y el amor no sería un pájaro sin alas
al que tengo que enseñar a volar todos los días.


Si tú estuvieras aquí
mis sueños, que son tuyos, dormirían a tu lado
y el deseo no sería una ventana enladrillada
con vistas a los besos que te debo.


Mis futuros no serían pasados imperfectos
y mis labios, adúlteros de ausencias,
aprenderían a decir: te necesito.

De no haberte conocido,
¿qué parte de mi alma se habría quedado estéril,
estéril para siempre?