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martes, 18 de octubre de 2022

PARA MI AMIGO JUAN PABLO ORDÚÑEZ, "EL PIRATA"


Amigo Juan Pablo Ordúñez, "El Pirata". Deseándote una pronta y definitiva recuperación, recuerdo estas emotivas palabras que me dedicaste después de nuestro encuentro literario en el Hard Rock Café. Ocurrió un miércoles 14 de octubre del año 2015.

"El asunto es ke el miércoles pasado aparecieron unos cuantos personajes ke hicieron ke el tiempo de la comida fuera más ke agradable. Y ya sabes cómo va esto; nos pusimos a rajar y resulta ke dos de ellos eran escritores y, además, de ROCK. Uno es Amado Storni, un escritor ke ya lleva diez manuscritos en su carrera. El más reciente es "MAMÁ, QUIERO SER ARTISTA", un viaje por la defensa de músicos, de grupos y temas de bandas ke nos pillan muy de cerca. Barón, Marea, Obús, Los Suaves, Barricada y muchos más de los nuestros vierten sus alegatos en esas páginas en defensa del momento crudo ke atraviesa nuestro Rock. Como se ve, puro rock. El tipo ke escribió esto (lo descubrí durante la comida) es alguien ke pertenece enteramente al universo de la cultura del Rock aunke no siempre sus creaciones tengan esa temática. Amigos comunes, situaciones comunes, mucho con lo ke identificarse".

viernes, 30 de mayo de 2014

2014-05-29 - Hard Rock Café - PL Girls – Cuando la magia se viste de seda, magia se queda

Un servidor compara las presentaciones de los discos con el primer día que (en mi caso) quedé con mi novia de hace treinta años para ir al cine. Recuerdo que los nervios por agradar eclipsaron cualquier detalle. Y me alié con la fe y me perfumé de un romanticismo falaz porque la primera impresión de la damisela era lo más importante. Y antes de salir de casa, me afeité. Y estrené zapatos. Y reloj. Aún lo recuerdo. Así es como me sentí en la presentación del nuevo trabajo discográfico (segundo) de las madrileñas PL Girls, bautizado con el acertado nombre de “Vamos a arder”.  


Faltaba un cuarto de hora para las nueve de la noche cuando unas glamourosas Ashen, Gemstar, Tania y Mad Nicky salían al escenario para presentarnos esta segunda entrega discográfica que resume a la perfección la voluntad por agradar que la banda transmite en sus conciertos. Arrancaron con el tema “Sirenas“(que también abre la nueva placa), a la que dio merecida continuidad una preciosidad sonora titulada “Ouija”. “Buenas noches. Somos PL Girls. ¿Sabéis lo que va a pasar esta noche? Que vamos a arder”, se presentaba Ashen a un público siempre entregado, predispuesto a la diversión y que abarrotó con su presencia una sala Hard Rock Café que para la ocasión se quedó pequeña. Bastante pequeña. No faltaron a su cita los temas “Espejo Negro”, “Unicornios”, “Calaveras”, una acertada versión de los británicos The Rolling Stones - “Gimme Shelter” -, “Fuera de control”, y “Soma”, para poner punto y seguido tras casi una hora de frenética actuación con “Infierno”, una canción que aderezó Ashen subida a la batería en una perfecta exhibición de atrevimiento y equilibrio. Minutos antes, el cuarteto demostraba su generosidad agradeciendo públicamente a todos los que han hecho posible que el disco sea una realidad. Para los bises se reservaron la poderosa versión de los también británicos Motorhead - “Ace of spades” - que enlazaron con la pegadiza “Mad, mad girls” para acabar, quince minutos más tarde, con el tema “El mundo es mío”.

PL Girls es un grupo muy conjuntado y preciso, con poses muy justificadas y enérgicas (Tania derrocha sentimiento al tocar el bajo que exterioriza con una espectacular puesta en escena, Gemstar recrea a la perfección el universo más agresivo y trasgresor de Los Ramones bajándose del escenario a tocar entre el público, Ashen invita al desparpajo más visual y simpático y Mad Nicky aporrea la batería con una maestría y una devoción pocas veces vista). Autoras de canciones poderosas, bailables y creíbles, las cuatro chicas endulzan pero no empalagan. Ninguna de ellas es protagonista y sin embargo su espectáculo contagia de magia dejando en la boca, y sobre todo en los oídos, el sabor más fresco y visceral del rocanrol. Al escucharlas (y sobre todo al verlas y sentirlas), la vida se llena de esa poesía tan necesaria pero tan poco (y tan mal) repartida. Y cuando la sangre solamente es un fluido viscoso que corre por las venas porque la música es lo que realmente nos da la vida, el glamour y la provocación son detalles sin importancia que simplemente aderezan el espectáculo. Aunque PL Gils también los tienen. Y mucho.