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lunes, 12 de octubre de 2015

2015-10-11 - Calibre Zero + Thundermother – La actitud del rocanrol

Mi infancia son recuerdos de días felices jugando a la pelota, a la rayuela, al escondite. Tardes cambiando cromos de futbolistas legendarios que hicieron del fútbol una pasión: Ochotorena, Chechu Rojo, Del Sol, Rubén Cano,…Recuerdos de calles todavía sin asfaltar, de domingos de cine y botellón. De máquinas expendedoras de chicles, de merienda en el MacDonalds, de inocentes besos a la chica más guapa del barrio, esa que acabó en Proyecto Hombre porque la droga y los barrios (todos los barrios) siempre se han llevado muy bien. Bastante bien.

Faltaban diez minutos para las diez de la noche cuando el cuarteto madrileño Calibre Zero se presentaba ante los fieles entregados al disfrute del rocanrol de una sala We Rock que registró una muy aceptable entrada. En sus cuarenta y cinco minutos de actuación el grupo demostró que su actitud es la idónea para el rocanrol: contundentes, y sobre todo convincentes, dejaron muy claro que estaban allí para trasmitir…y transmitieron. 
Canciones que abrieron las puertas de la delicatessen sonora de su último trabajo - “Si no es ahora ¿cuándo?”, “Con las botas puestas”, la inmaculada “Previa de un nuevo amanecer”, “Tu sola presencia”, que Ricardo maquilla de desgobernada sensualidad -, amén de otras igual de ímprobas rescatadas de sus anteriores entregas discográficas, -“Sin actitud (No hay rocanrol)”, “Nada que perder” o “Rock hasta morir”, con la que pusieron punto y final a una actuación propia de un cabeza de cartel -. Sin querer resultar reiterativo, la intensidad musical del cuarteto – y sobre todo la base rítmica en la que se que apoya su apuesta musical -, recuerdan la precisión de una máquina perfectamente engrasada en la que cada pieza – Ricardo, Miguel, Pedro y Antonio -, se sabe al dedillo su papel. "Chapeau".

Era la segunda vez que el quinteto sueco Thundermother incluía España en su gira, esta vez para presentarnos su último trabajo titulado “Road Fever”. Su propuesta, nada novedosa ya que abraza la seguridad sonora que despliegan los riffs cocinados a la manera de AC/DC, - pegadizos y bailables quiero decir -, deja muy buen sabor de oídos. Clare Cunningham, Filippa Nässil, Giorgia Carteri, Linda Ström y Tilda Stenqvist, que así es como se llaman estas cinco chicas, se subieron al escenario conocedoras de que su repertorio es un atajo seguro hacia el éxito. Con temas como “Man with blues”, “The dangerous kind”, “FFWF”, en la que invitaron a los componentes de Calibre Zero a subirse al escenario para compartir la canción con ellos, “Thunderous”, “Enemy”, “Deal with the devil”, o la potente “Shoot to kill”, sus sesenta minutos de actuación fueron intensos y memorables adornados, incluso, con coreografías milimétricas y una cercanía de agradecer – Filippa bajó del escenario para mezclarse con el público en un trepidante solo de guitarra -. Porque el verdadero carisma del quinteto reside en su trato agradabley en su necesaria cercanía. Y ellas lo saben. Y más después de ser testigos de que el concierto tuvo una amenaza de suspensión debido al ataque de vértigos que sufrió Clare horas antes de su celebración. "Congratulations".


¿Qué ingrediente adereza la salsa de la música para que “un grupo” se convierta en “el grupo”? ¿Unas buenas canciones? Cierto. ¿Una buena actuación? Se da por hecho. "Un grupo" se convierte en “el grupo” cuando su actitud en el escenario, cuando su sentir la música se transmite con naturalidad a todos los presentes. Cuando sus gestos, y sus poses, y sus letras, y sus interpretaciones, emocionan porque con ellos evocan todos y cada uno de esos recuerdos de los que hablaba al principio. Juzguen ustedes mismos.

miércoles, 5 de marzo de 2014

2014-03-04 – Boikot – Sala We Rock - Boikot se apunta a la moda del documental

Decía el insigne Jorge Luis Borges que “las biografías son el ejercicio de la minucia, un absurdo. Algunas constan exclusivamente de cambios de domicilio”. Es obvio que se ha puesto de moda documentar nuestra vida, argumentándola con nuestras experiencias más íntimas e inconfesables. Un tren, no sabemos si de largo recorrido o de cercanías, en el que se ha montado todo el mundo. También Boikot.  


Aprovechando la magia del sketch y la empatía del buen humor y la risa, seña de identidad de la banda, el grupo vallecano nos invita en “Una charla con Boikot”, a acompañarles en su quehacer diario, haciéndonos partícipes de su rutina, de sus anécdotas más simpáticas, de sus espejos musicales, de sus manías antes de subirse a un escenario,… En definitiva, nos hace cómplices y testigos de todo lo que significa Boikot contado por los propios Boikot, amén de su equipo técnico.

Después de visionar el documental y como aperitivo a la presentación de "Boikotea!!!”, el disco grabado principalmente durante su actuación en el Festival En Vivo de Getafe (2011), el cuarteto se subió al escenario de la sala We Rock para deleitar a unos incondicionales que acudimos a la cita para arroparles y pasárnoslo como nunca. No faltaron temas como “Naita na”, la sentida “Instinto animal” (que no está incluida en el disco) y “Salgo a la calle”, versión de los catalanes Elektroduendes.

¿Por qué funciona tan bien la fórmula del documental? Defiendo la opinión de que todo se ha dicho ya, lo que ocurre es que como el hombre olvida tanto y tan pronto hay que refrescarle continuamente la memoria. Y eso es lo que hace Boikot. Muy acertadamente, por cierto.

domingo, 19 de enero de 2014

2014-01-17 - We Rock – The Class

La magia que envuelve la música es inexplicable. Es por eso que canciones que no nos atrapan cuando las escuchamos en su cárcel de vinilo, gracias a la fuerza y la empatía del directo, nos enganchan y enamoran más que el primer beso. Y eso es lo que sucede con The Class. No era la primera vez que asistía a un karaoke con banda, que es así como se define la apuesta musical de The Class. Hace años tuve la oportunidad de subirme al escenario de la sala Galileo Galilei con la Banda Sabinera (Pancho Varona y Antonio García de Diego, entre otros). Es por eso que la fórmula aplicada por The Class no me resultaba novedosa aunque sí me dejó el regusto de la originalidad. Me explico. Una banda formada por Jorge Rueda (maestro de ceremonias), Cristian Velásquez (batería), Juan Acebo (guitarra y coros), Juanjo Reig (bajo y coros) y José Maria Oliver (guitarra y coros), y avalada por un repertorio de 118 canciones que abrazan estilos tan sugerentes como el rock, el pop o el punk, se merece tildarla, como poco, de original.  
Eran las once y media de la noche cuando la fiesta dio el pistoletazo de salida con el inconfundible riff de “Rock and roll radio” de los siempre añorados Ramones. “Buenas noches amigos y amigas al primer The Class del año 2014”. Para entonces la madrileña sala We Rock ya se había llenado de incondicionales de la música que acudieron a la obligada cita para disfrutar con el “feeling” y la profesionalidad del grupo y para ser los protagonistas de la noche al sentirse artistas y compartir con el resto sus inquietudes musicales. Aquellos cuyo atrevimiento fue más valiente que su sentido del ridículo (prescindible e incómodo en este tipo de eventos), se sintieron por unos minutos verdaderas estrellas. Por allí pasaron Franz Ferdinand, Muse, Loquillo y Los Trogloditas, Guns n´Roses, AC/DC, y Brian Johnson, y Axel Rose, y “Sweet child o´mine”, y “Hysteria” y “Tainted love”, y “Cadillac solitario”. En definitiva, mucha diversión, mucha nostalgia, muy buena música y muchos “artistas” que aparcaron en doble fila su anonimato para deleitarnos con su particular visión del espectáculo. The Class somos todos.

lunes, 2 de diciembre de 2013

2013-12-01 – We Rock - Jennifer Batten – Entre la magia de sus dedos y la calidez de su voz

En su primera acepción, la R.A.E. define virtuosismo como el “dominio de la técnica de un arte propio del virtuoso (artista que domina un instrumento musical)”. Así podríamos calificar la relación de Jennifer Batten con la guitarra. En una sociedad como la nuestra controlada por el hombre parece lógico que, desde el año 1987, Jennifer sea conocida como "la guitarrista de Michael Jackson”; una malabarista de las seis cuerdas con una sólida carrera musical, incluidos métodos de guitarra y una graduación en el G.I.T. donde años más tarde impartiría clases como profesora. Su calidad hablaba tan bien de ella que el mismísimo Jeff Beck precisó de su talento en la gira del año 1998. Y eso lo resume todo.  
Para arropar una excelencia musical tan evidente como la de Jennifer se contó con Perfect Smile, un grupo de cinco chavales cuya maestría musical consigue enganchar con un sonido envolvente y dinámico. A las ocho y cuarto de la noche salían a escena para, cuarenta y cinco minutos más tarde y gracias a la defensa en directo de canciones como “Amargo despertar” o “Por el cielo” - que abrazan el metal más progresivo con dulces pinceladas de ritmos latinos o reggae -, demostrarnos a los presentes que son un grupo muy bien conjuntado, que reclama su merecido sitio en la escena musical capitalina y para el que el escenario de la sala We Rock, que no completó ni la mitad de su aforo, se quedó algo pequeño. Apréndanse su nombre: Perfect Smile.   
A las nueve y media de la noche una aclamada Jennifer Batten nos saludaba - “buenas noches. ¿Cómo están ustedes” -, en un castellano muy primitivo pero entendible. Su repertorio, apoyado desde el propio escenario por una pantalla que proyectaba videos tanto de su trayectoria profesional como de su talento fílmico, se basó en sus discos en solitario – “Above below and beyond” (1992), “Momentum” (1997) y “Whatever” (2007) – con canciones como "Cat fight", “In the aftermath“, o “Blues”, combinadas perfectamente con otras que recordaban su paso por la banda del rey del pop - "Medley tribute to Michael Jackson" - o a los malogrados Nirvana – “Smell like teen spirit” -. En su actuación, de poco más de una hora de duración, la guitarrista mostró a un público siempre entregado y atento, distintos estilos y distintas técnicas – bendings, slides o tappings a dos manos -, que simultaneaba con efectos como el wah wah, la distorsión o el delay.
El concierto finalizó a las once y diez de la noche debido a un percance con la rotura de una cuerda - “la primera vez que me ocurre” – que aplazó en casi media hora la actuación, lapsus que la “guitar heroine” aprovechó para charlar con el público contestando a sus preguntas y satisfaciendo su curiosidad. En definitiva, un concierto diferente en el que los asistentes disfrutamos con su técnica pero sobre todo con su sencillez y su cercanía. Y es que cuanto más grande eres, más humilde te muestras.

domingo, 24 de marzo de 2013

2013-03-23 – Sala We Rock - Antigua + Isthar + Chino Banzai – Mucho ruido y muchas nueces

Hay conciertos que destacan por su idiosincrasia, otros por el público asistente y otros por los grupos que nos deleitan con sus experiencias musicales. Sin embargo, hay otros que lamentablemente también lo hacen por la desagradable aparición de deficiencias técnicas. El concierto celebrado el pasado veintitrés de marzo en la emblemática sala We Rock destacó por todo lo anterior. Y aunque el local se caracteriza por su sonido claro y envolvente, su seña de identidad fue la mancha que tiñó de ruido y acoples tres buenas actuaciones.


A las nueve y cuarto de la noche se presentaban Antigua, una banda muy bien liderada por el incombustible Juan Olmos y que dejó, en sus cincuenta minutos sobre el escenario, muy buen sabor de oído. Con unos riffs y unas canciones muy arropadas por la calidad y la calidez tanto instrumental como letrística, el frontman echó en falta a un público que a esas horas todavía no había hecho acto de presencia – “vamos a cambiar esto de la puntualidad de los conciertos. Gracias por venir, por escucharnos y por intentar creer en nosotros”.  “Tu sangre”, “Por una vez”, “Mientras caiga” o la acertada versión del tema “Es nuestro momento”, de Asfalto, para la que se contó con la inestimable colaboración de Jose Luis Rodríguez, alma máter de Isthar, fueron la guinda de un pastel que nos endulzaba sin empalagar. Para entonces la gente ya se había despertado de su letargo y arropó con su  aliento vital la actitud de una banda que destila cercanía y agradecimiento por sus cuatro costados. Antigua nos  brindó el tema “Te crees algo especial”, adelanto de su próximo disco y al que darían merecida continuidad canciones como “Quiero volar”, con Juan sentado en el escenario del que se bajó para sentir el calor de un público siempre entregado, y “Show Business”, que puso punto y seguido a una actuación en la que el Sr. Olmos demostró ser, además de un artista que ama la música, una persona muy agradecida, actitud que tanto se echa en falta no solo en el rock sino en la vida.  


Pasaban veinte minutos de las diez de la noche cuando Isthar, liderados por el incombustible Jose Luis Rodríguez a la voz y al bajo, hacían presencia en el escenario para presentarnos temas de su nuevo disco, que verá la luz próximamente.
Iniciaron el show con “Carretera y manta”, un clásico en la discografía del grupo, al que dieron merecida continuidad los sempiternos “La tormenta”, y “En el mundo de los sueños”, dos temas empapados de una nostalgia siempre actual. “Esperando el momento”, fue el primero de los cuatro temas nuevos que compartieron con nosotros – los otros fueron “Mal asunto”, un precioso tema que cuenta la historia de un hombre para el que la música es su única fuente de energía, la balada “La sagrada familia”, que contó con la colaboración de las (preciosas) voces de Angelita Gómez y Juan Olmos, y “Yo estuve en tu situación” -. “Di de alta a mi psiquiatra y me senté en su sillón”, y “Vagabundo”, otros dos clásicos con temáticas también muy actuales, dieron por finalizada una actuación en la que, en sus cincuenta minutos de duración y a pesar del mal sonido inicial, los presentes nos fuimos con el buen sabor de boca de unos temas nuevos que seguro harán la delicia de todos los fans el grupo. 

A las once y media de la noche Chino Banzai, presentaba los credenciales de aquel rock que buscó atajos por los caminos de nuestra juventud de barrio y billares. “Buenas noches. Muchas gracias. Necesitamos vuestra voz y vuestra comunicación”, nos pedía un siempre sincero Valentín del Moral, “El Chino”, para cantarnos después las delicatessen de un grupo que marcó nuestros sueños de rocanrol y acné. Y así acudieron a su obligada cita temas míticos como “Voy a tu ciudad”, “Funciona legal”, una versión muy acelerada de “Coche rápido en la noche“, “Rock duro”, o “Banzai“, clímax de la actuación y que reunió en el escenario de nuevo a Jose Luis Rodríguez y a Juan Olmos – un agradecido Valentín pidió un fuerte aplauso para ellos por ser los responsables de la entrañable velada -, que arroparon a los temas nuevos para, entre todos, hacer la delicia de los presentes: “No le pares”, “Vamos, corre”, “Luna rota”, “Gatos“, la preciosa y sentida balada titulada “El color de la verdad” y “Balas de hierro”. Apuntar que “El Chino” siempre estuvo muy bien arropado por las guitarras de Miguel Ángel López “Cachorro” y Casta, por Micky al bajo y por Teo Suazo a la batería. Pusieron punto y final a una hora de actuación los temas “Amigo”, que la gente cantó a rabiar y “Héroes”.

A pesar de que en ocasiones el (buen) sonido brilló por su ausencia, los tres grupos demostraron con sus canciones y su presencia escénica que tienen mucha voz y mucho voto en esto que llamamos rock nacional. Y eso es de agradecer.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Sala We Rock - Bon Scott Revival Show – …Y Bon Scott resucitó en la sala We Rock.


A los incondicionales de AC/DC, decirles que los australianos estuvieron tocando la noche del pasado veintinueve de noviembre en la madrileña sala We Rock. Y lo digo convencido, porque cada vez que cerraba los ojos y me dejaba llevar por la música, sentía la fuerza escénica del mejor grupo de rock de toda la historia; y me empapaba del espíritu y la idiosincrasia de Ronald Belford Scott (Bon Scott), Angus Young, Malcom Young, Phil Rudd y Cliff Williams que Javier Alcón, de un parecido asombroso con el carismático frontman, Sergio León, Toni del Campo, Maxi Flowers y Pablo Rodas - Bon Scott Revival Show -, inyectan en el público, con la dosis exacta de un repertorio, salvo raras excepciones, formado por temas que abarcan el indeleble periodo que vivió la banda de Sidney de 1973 a 1979. Antes de analizar lo que dio de sí el concierto he de contarles que minutos antes, y con la inestimable colaboración de Vicente “Mariskal” Romero que ejerció de maestro de ceremonias, se presentó oficialmente el libro titulado “For those about to power”, una obra de Abdul Vas y que recoge la inspiración del “daliniano” artista – que no quiere cambiar su mundo y sí expresarlo -, tras asistir a treinta y dos conciertos de AC/DC, disfrutar de la música de Angus Young y compañía y trasladar ese deleite a los dibujos.

A las once y media de la noche, - el retraso no supuso un inconveniente para que la sala registrara una buena entrada -, Bon Scott Revival Show nos invitaban a entrar en el particular y placentero universo de Scott y compañía con el tema “Live Wire”, al que siguieron un espectacular “Shoot down in flames”, con el que los presentes nos volvimos locos, locura que fue incrementándose con “If you want blood (You got it) “,  y “What´s next to the moon”, este último rescatado del disco “Powerage”. Tampoco faltaron a su cita los clásicos “T.N.T.”, “Sin city”, para cuya interpretación Sergio León cambió de guitarra (lo haría en varias ocasiones), la vibrante “Whole lotta Rosie”, “Go down”, “Ride on”, - Sergio abandonó el escenario para compartir su extravagancia musical entremezclándose con el público -, ”Highway to hell”, o “Problem Child”, que puso el punto y seguido a una magistral primera parte de concierto. Volverían para inyectarnos más adrenalina con el tema “Let there be rock”, - al final de la canción dejaron que Sergio se luciera con un espectacular solo que emuló el del mismísimo Angus Young, tirándose incluso al suelo, y ”High voltage”, que sirvió para que Javi presentara la banda a los asistentes.

El repertorio contó con la presencia de temas como “Riff raff”, “Jailbreak”, o “Thunderstruck”, rescatado de la época con Brian Johnson, con los que se completaron dos horas de concierto en las que AC/DC siempre estuvieron presentes en estos cinco artistas que, a parte de ser muy buenos músicos, son muy buenos actores. Bon Scott Revival Show ofrecen la oportunidad única de escuchar en directo canciones excluidas actualmente del extenso repertorio de los australianos y poder disfrutar con el carisma y la honestidad de uno de los mejores frontman de la historia del rock.

De la sala We Rock les podría decir que el ambiente que allí se respira es de culto a la música, cuidando al milímetro todos los detalles, desde las mesas decoradas con portadas de discos hasta las fotos que adornan las paredes, pasando por los servicios - el baño masculino lo representa un icono de Lemmy y el de las mujeres uno de la abuela Ángeles -, el sonido o la iluminación. Lo aquí que les cuente no mejorará la definición del maestro “Mariskal”: “un templo del rock en el centro de Madrid”. Les invito a que se pasen por allí y lo comprueben por ustedes mismos.