jueves, 20 de noviembre de 2014

2014-11-19 – Juanjo Melero - Sala Paddock – Noche de caviar en la sala Paddock

En su apuesta por la calidad musical la madrileña sala Paddock subía a su escenario a Juanjo Melero, que en esta ocasión nos presentaba su segunda placa, titulada “Pies de barrio”. A la obligada cita acudimos fans y amigos para arropar al músico durante las casi dos horas de su actuación. 
Eran las diez y cuarto de la noche cuando una abarrotada sala Paddock recibía con aplausos y vítores a Juanjo que, sabedor de que jugaba en casa, se mostró siempre cercano y elocuente, haciendo valer su cordura (musical) y su sentido del humor para embelesarnos aún más si cabe a los incondicionales – “según se están poniendo las cosas en este país hacer un concierto es como casarte: una celebración porque se hacen difíciles y escasos. Estoy muy contento de que hayáis venido… Hablaremos de algunas cosas sin llegar a ser un mitin de Podemos”. Para abrir la lata de las esencias más musicales el “carabanchelero” eligió el tema “Política conducta”, incluido en su anterior trabajo – “Filosofía doméstica” (2008) -, como también lo están el pegadizo “Como si fuera ayer”, que interpretó junto a Rafa Cruz a la batería, y el que bautiza la placa, “Filosofía doméstica”. Juanjo nos hizo partícipes de la calidad sonora que encierra el disco “Pies de barrio”, interpretando todos los temas: “Pompa de jabón”, “Decir adiós”, que dedicó a sus hijos, “Palabras y corazones”, primer single, “Entre la mortadela y el caviar”, que repitió en los bises, “Si me dan a elegir”, - “si me dan a elegir entre tu amor y tu dinero, llámame tonto, me quedo con lo primero” -, “Todo se acaba”, “Mundo real”, que dedicó a sus ex compañeros en Sangre Azul los tíos más grandes del rock de este país”,…

Juanjo, que cambió en repetidas ocasiones de guitarra, estuvo acompañado por una banda de lujo que cumplió a la perfección su cometido, el de arropar la esencia musical del guitarrista - Txarli Solano (bajo), Dani Serrano (guitarra y coros) y César Valerón (batería) -. Además de interpretar junto a Jesús Trujillo (El Dorado) y Rafa Sala (guitarra) un tema inédito que no aparece en este segundo disco y que sin embargo lo bautiza – “Pies de barrio” -, Juanjo nos brindó la sorpresa de la noche al subir al escenario al elenco de músicos con los que tocó en Santa Fe - Susana Ruiz (voz) y Alex García (bajo); la obligada vacante dejada por Alberto Madrid a la batería - “una persona increíble con un corazón grandísimo y para el que pido el aplauso más fuerte de la noche” -, la solventó con profesionalidad y maestría Carlos Mirat -, junto a los que interpretó los temas “Dancing in my brain” y “Hendrix”.
Después de ver a Juanjo en varias ocasiones, algunas de ellas en conciertos memorables tanto con Sangre Azul como en solitario, he de decir que como el buen vino el guitarrista mejora con los años. Y sus canciones cuentan con los ingredientes básicos que convierten una buena canción en un clásico: una buena melodía, una buena letra y ese “no sé qué” que embadurna el alma de pasión y gozo.

2014-11-19 – “El Pescao” - And the winner is…

El pasado día 19 de noviembre, en la primera boulangerie/pâtisserie francesa de Madrid, Mamá Framboise (Platea Madrid, Calle de Goya, 5-7), se nos citó a medios y fans para ser testigos de excepción de cómo, por primera vez en la historia de la música en nuestro país, David Otero - de nombre artístico “El Pescao” -, elegía el segundo single de su última entrega discográfica, “Ultramar” – el primero fue “Azul y blanco” - . El experimento fue posible gracias a Sociograph, una empresa que utiliza una innovadora tecnología de neuromarketing para medir la reacción emocional que provoca la música en los oyentes debido a la respuesta electrodérmica de nuestro cuerpo que, al producir impulsos nerviosos, modifica sus propiedades bioquímicas. Para ello es necesario un brazalete con dos sensores, que se colocan en los dedos índice y corazón, que recogen la actividad de la piel y envían información en tiempo real a una unidad central.



Eran las once y media de la mañana cuando al casi medio centenar de “afortunados” se nos detallaban las fases del experimento: un primer acercamiento por parte de Sociograph, “una empresa que trabaja en el sector del neuromárketing y que utiliza todos sus conocimientos y tecnologías para estudiar tanto el cerebro humano como el comportamiento que tenemos las personas”, para, después de la convincente explicación, ser el propio David, siempre cercano, el que reclamara nuestra atención para comentarnos las dos canciones elegidas para el experimento, que fueron “Al otro lado del mar” – “parece una canción de amor pero habla de lo que sentía cuando estaba en Argentina... La escribí en Uruguay, en la playa, sentado mirando al mar” - y “Delay” – “habla de echar un polvo, del sexo puro y duro y casi sin amor... Se titula ‘Delay’ porque así es como se llama en música un efecto que repite un sonido en el tiempo con la frecuencia que tú elijas. Me parecía que tenía una relación directa con el sexo” -. Después de quince minutos de espera, los resultados nos revelaron unas conclusiones sorprendentes: el impacto emocional, que nada tiene que ver con los gustos, se decantó por “Al otro lado del mar” como segundo single. David nos confesó que para él era la favorita.
Un servidor quiso saber si el experimento sería calificado como fracaso una vez difundido el single en los medios de comunicación sin haber obtenido la respuesta esperada. El artista contestó que “fuera de aquí las cosas pueden funcionar o no. Esta es una comparativa entre dos canciones mías”.

En definitiva, un experimento novedoso que gustó y emocionó. Aunque para un servidor los resultados no fueron los esperados; por su ritmo bailable y pegadizo, a mí me gustó más “Delay”.