sábado, 14 de noviembre de 2015

2015-11-13 – Sala La Riviera – Sinkope – La Poesía siempre redime al Rocanrol

Cuando el rocanrol se viste de Poesía (con mayúsculas y en negrita para que resalte su vital importancia), la adrenalina casi alcanza niveles de orgasmo. Literalmente. Aunque no seré yo quien ponga en duda que la música es más importante que el mensaje. Por ejemplo, a un servidor - que chapurrea poco y mal otros idiomas porque prefiere cultivar el suyo -, le apasionan canciones como “Breaking the law”, “God save the queen”, o”London calling”, tres composiciones de las que apenas entiende el estribillo. Pero cuando el rocanrol se viste de gala con el idioma de Cervantes exijo que la letra adquiera el protagonismo del que le priva el desconocimiento. Es por eso que el mensaje de grupos como Sinkope, que miman al detalle sus creaciones, siempre llega porque cuenta algo que, aunque pocos entendemos, todos adoptamos como nuestro. Una exquisitez en el que las metáforas se convierten en el espejo donde se refleja nuestra propia vida.

Sinkope (el cuaderno de bitácora donde Vito Iñiguez relata su día a día), colgó el cartel de “sold out” en la puerta de la madrileña sala La Riviera, - “saber que todo estaba vendido ha sido como un polvo que nunca se acaba” -, el santuario musical elegido para registrar el CD y el DVD que recogerá el sentir musical de la banda en directo. Pasaban veinte minutos de las ocho de la tarde cuando una poética “intro” invitaba al grupo extremeño a salir al escenario, que apareció con la boca tapada con un pañuelo en señal de protesta. “Autovitografía (Por encima)“, dio el pistoletazo de salida para dar merecida continuidad al entusiasmo generalizado con “El romance de la luna gitana y el sol poeta“, “Encanutao”, - “esta noche no hace falta que fumemos; con ustedes ya estamos puestos” -, “Cuando no te pones falda”, “Humo de contrabando”, que contó con la presencia de Mario Santos, el primero de los invitados, “A la maldad no hay quien la mate”,  interpretada junto a “El Drogas” – “Don Enrique Villarreal: un roquero incorruptible; alguien a quien admirar” -, o “Y pare Madrid”, una canción elevada a la categoría de clásico e ineludible en el repertorio de la banda cuando visita la capital. Con ella se puso punto y seguido, después de dos horas, a una incólume actuación en la que no faltaron ni los cantes ni los dejes flamencos. Mención especial merece la presencia de Sergio Cisneros Kiskilla”, quien maquilló con los teclados un par de temas.
Cinco minutos más tarde el quinteto hacía de nuevo acto de presencia para interpretar, junto al compadre Kutxi Romero, el tema “Matar se me olvida“. Luego acudirían a su obligada cita las canciones “A merced de las olas”, “El carro de la vida”, y “En tarros de miel”, - “todo lo que ha acontecido esta noche lo meteremos en tarros de miel” -, tema con el que se puso punto y final, después de treinta minutos suplementarios, a un concierto que quedará registrado en nuestra memoria durante muchísimo tiempo. Y con la presentación de la banda (y de los técnicos) por parte de Vito (puesto de rodillas en señal de agradecimiento ), esto es, Ferdi "Gato" Hernández a la batería, Alberto y Juan Chino” a las guitarras, y Miguel al bajo, se encendieron las luces de la sala. 
 
Sería injusto dar por finalizada esta crónica sin mencionar la impresionante respuesta por parte del público, sobre todo el más joven (el eco musical de Sinkope ha calado hondo en las nuevas generaciones), ávido de escuchar, cantar y contar sus sentimientos más profundos.

Si las veinticinco canciones interpretadas por el grupo son o no las que lo definen como tal habría que preguntárselo a ellos. A mí me retratan a la perfección. 

jueves, 5 de noviembre de 2015

2015-11-05 – Entrevista a Txus (Mago de Oz) - Tenemos una forma de componer y ese es el verdadero espíritu de Mago de Oz

Han tenido que pasar quince años para que los creadores de “Finisterra”, esto es, Mago de Oz, insuflen aliento de futuro a la placa. Y ese hálito tan esencial es el que ha adaptado su sonido a los patrones actuales, más contundentes y técnicos, con unas orquestaciones más cercanas a “Ilussia”. El precio a pagar: la pérdida del sabor añejo (y genuino) del molde original. “Tienes más que perder que ganar. ‘Finisterra’ es nuestro ‘Volumen brutal(hace referencia al mítico álbum de Barón Rojo), con otro cantante,… Es un disco arriesgado aunque Mago de Oz siempre hemos sido un grupo muy arriesgado. Este disco no nace con la vocación de tapar al otro, que siempre va a existir sino que, simplemente, hemos aprovechado los medios técnicos y la formación que tenemos ahora, que me gusta más que la que en su día grabó el disco”.

Cierto. Una máxima que se cumple a rajatabla porque “el espíritu de Mago de Oz se mantiene intacto. No lo marcan las personas sino una idea conjunta, una marca, un sentimiento. Por el grupo ha pasado mucha gente que ha dejado sus influencias de las cuales me he nutrido. Aunque me parece muy importante gestionar los egos. El ego es lo que destruye a casi todas las bandas. Defiendo que la gente se sienta importante en el papel que desempeña dentro del grupo pero que no se pelee por el lugar que ocupa en la foto. Tenemos una forma de componer y ese es el verdadero espíritu de Mago de Oz”.  

Los temas siguen siendo los extraordinarios temas de antaño enriquecidos, además, por las sublimes colaboraciones de Paco Ventura, Alberto Cereijo, Javier Vargas, Manuel Escudero, Carlos Escobedo, Leo Jiménez, Sherpa, Niko del Hierro, Rafa Vega, “Anono”, la soprano Pilar Jurado,… entre otros muchos. “Todas las colaboraciones las he elegido yo dependiendo de las exigencias de cada canción. Hubo alguno que sin estar invitado se autoinvitó (no aparece en el disco, por supuesto), y un cantante que está medio empezando en esto de la música que cuando le llamé me remitió a su manager. Me dejó un poco frío, la verdad... Aparecen casi todas las colaboraciones que he querido que aparezcan ya que me hubiera gustado contar con la voz de Enrique Búnbury”.

Pero las compañías discográficas bareman cantidades y no la calidades. “Económicamente hablando creo que es un disco rentable. Lo comprobaremos dentro de unos meses. Si Warner nos da la carta de libertad es que no ha sido tan rentable como pensaba. Soy consciente de que no funcionará como lo hizo en su día el original pues no es un disco nuevo… Además, las ventas han disminuido en un ochenta y tantos por ciento con respecto a las que había antes. Recuerdo que en aquella época nos llamaban de la compañía para darnos unas cifras de ventas increíbles”. Txus me confiesa que aunque han adaptado la música a las exigencias técnicas actuales, las letras las ha mantenido intactas. “No se han modificado porque en su día quedé contento con ellas. La música es como un traje que puedes cambiarte pero la letra es el espíritu de la canción. Modificarla es algo mucho más arriesgado”.
Para suerte de los fanáticos del disco (y del grupo) Txus me comenta que tienen pensado “tocar en directo la totalidad de las canciones en el orden en el que aparecen en el disco. Y lo vamos a hacer exclusivamente en salas. En Madrid queremos que nos acompañen casi todos los artistas que han colaborado en él”.

El pack de "Finisterra Ópera Rock", que así es como han bautizado el disco, estará disponible al público a partir del día 13 de Noviembre e incluye la regrabación de los dos discos, la película en 3D de “Ilussia”, unas gafas 3D para visualizarla y un extenso libreto con ilustraciones. La veda se ha abierto. Opinen ustedes.

sábado, 31 de octubre de 2015

2015-10-30 - Sala Cats - Dokken + Vanadine – Regreso a los ochenta

En 1982, año de la publicación de “Breaking the chains”, primer disco de los “hair metalerosDokken, yo era un adolescente de catorce primaveras. De su existencia como grupo tuve conocimiento años más tarde cuando disfruté de discos tan emblemáticos como el ya citado, “Tooth and nail” o Under lock and key”, álbumes que edulcoraron mis oídos pues contenían canciones tan sublimes como Paris is burning” – un clásico -, o “Alone again” – una balada que dignifica el género -. Desde entonces sigo sus huellas musicales porque para un servidor Dokken es sinónimo de calidad, a pesar de que la salida de la formación de su carismático guitarrista – hablo de George Lynchme resultara dolorosa y de que los posteriores cambios en las cuatro y seis cuerdas no me agradaran demasiado. Pero con el (¿definitivo?) asentamiento de la banda, esto es, Don Dokken - voz principal -, Jon Levin – (virtuoso de la) guitarra -, “WildMick Brown – batería -, y Chris McCarvill – bajo -, el cuarteto vuelve a encumbrar el sonido ochentero de melodías pegadizas y bien arregladas que desde sus orígenes definen al grupo. 
Para calentar el ambiente de la noche vivida en la madrileña sala Cats - C/ Julián Romea, 4 -, una discoteca adaptada a las necesidades de las actuaciones en directo y que para la ocasión registró una buena entrada, los organizadores se decantaron por el buen hacer de los suizos Vanadine, cuatro chicos que actualizan el rock & soul más tradicional en actuaciones memorables servidas en la bandeja del buen gusto por canciones creadas para el disfrute de los oyentes. “Fuck U”, “Da boobs”, o “Liar”, que bautiza su debut discográfico, fueron un buenísimo ejemplo de ello.  
Los americanos Dokken vinieron a presentarnos su última entrega discográfica (“Broken Bones”, publicada en septiembre de 2012 y undécima en la dilatada carrera musical del grupo), un buen disco que en nuestro país sólo estuvo al alcance del conocimiento de amantes del género y de fieles seguidores. Eran las nueve y media de la noche cuando las primeras notas de “Empire” desgañitaban a los presentes que, al unísono y en un arrebato de impaciencia, gritaron el nombre del grupo como si de un ritual de magia se tratara. Y así fue en un principio – temas como el citado, “Into the fire”, “Dream warriors” o “Breaking the chains”, primera de las dos veces que Don arroparía a Jon con la guitarra, luego repetiría en el tema “In my dreams” -, hicieron presagiar una actuación memorable que fue decayendo, principalmente por los problemas técnicos con los que tuvo que lidiar el cantante – no se escuchaba por los monitores -, y por la voz plana y carente de volumen que exhibió durante toda la actuación. Aun así, Don siempre se mostró cercano, cordial y preocupado por el disfrute del respetable.
De la esperada cita, además de la cuidada puesta en escena, cabe destacar la cálida respuesta que por parte del público tuvieron las composiciones más clásicas; temas como “The hunter”, “Kiss of death”, la preciosa “Alone again”, o “Tooth and nail”, que puso el punto y seguido a su actuación después de poco más de una hora, fueron coreados y cantados hasta la afonía. Dos minutos más tarde regresarían al escenario para interpretar”This fire” y ”When heaven comes down”. Y poco más. Una actuación en la que se echó (mucho) en falta el tema ”Paris is burning”, una delicatessen que hubiera sido la guinda perfecta de un pastel que empezó endulzando pero que se quedó corto de raciones. A pesar de ello el repertorio nos sumergió por momentos en un halo de éxtasis nostálgico donde afloraban sin gobierno las sensaciones y los recuerdos más dispares. Momentos únicos muy difíciles de superar.