Juanjo, que cambió en repetidas ocasiones de guitarra, estuvo acompañado por una banda de lujo que cumplió a la perfección su cometido, el de arropar la esencia musical del guitarrista - Txarli Solano (bajo), Dani Serrano (guitarra y coros) y César Valerón (batería) -. Además de interpretar junto a Jesús Trujillo (El Dorado) y Rafa Sala (guitarra) un tema inédito que no aparece en este segundo disco y que sin embargo lo bautiza – “Pies de barrio” -, Juanjo nos brindó la sorpresa de la noche al subir al escenario al elenco de músicos con los que tocó en Santa Fe - Susana Ruiz (voz) y Alex García (bajo); la obligada vacante dejada por Alberto Madrid a la batería - “una persona increíble con un corazón grandísimo y para el que pido el aplauso más fuerte de la noche” -, la solventó con profesionalidad y maestría Carlos Mirat -, junto a los que interpretó los temas “Dancing in my brain” y “Hendrix”.
“La Libertad de elegir ser esclavo” es un blog donde descubrirás mis secretos más apasionados y mis pasiones más secretas.
jueves, 20 de noviembre de 2014
2014-11-19 – Juanjo Melero - Sala Paddock – Noche de caviar en la sala Paddock
2014-11-19 – “El Pescao” - And the winner is…
El pasado día 19 de noviembre, en la primera boulangerie/pâtisserie francesa de Madrid, Mamá Framboise (Platea Madrid, Calle de Goya, 5-7), se nos citó a medios y fans para ser testigos de excepción de cómo, por primera vez en la historia de la música en nuestro país, David Otero - de nombre artístico “El Pescao” -, elegía el segundo single de su última entrega discográfica, “Ultramar” – el primero fue “Azul y blanco” - . El experimento fue posible gracias a Sociograph, una empresa que utiliza una innovadora tecnología de neuromarketing para medir la reacción emocional que provoca la música en los oyentes debido a la respuesta electrodérmica de nuestro cuerpo que, al producir impulsos nerviosos, modifica sus propiedades bioquímicas. Para ello es necesario un brazalete con dos sensores, que se colocan en los dedos índice y corazón, que recogen la actividad de la piel y envían información en tiempo real a una unidad central.
En definitiva, un experimento novedoso que gustó y emocionó. Aunque para un servidor los resultados no fueron los esperados; por su ritmo bailable y pegadizo, a mí me gustó más “Delay”.
Eran las once y media de la mañana cuando al casi medio centenar de “afortunados” se nos detallaban las fases del experimento: un primer acercamiento por parte de Sociograph, “una empresa que trabaja en el sector del neuromárketing y que utiliza todos sus conocimientos y tecnologías para estudiar tanto el cerebro humano como el comportamiento que tenemos las personas”, para, después de la convincente explicación, ser el propio David, siempre cercano, el que reclamara nuestra atención para comentarnos las dos canciones elegidas para el experimento, que fueron “Al otro lado del mar” – “parece una canción de amor pero habla de lo que sentía cuando estaba en Argentina... La escribí en Uruguay, en la playa, sentado mirando al mar” - y “Delay” – “habla de echar un polvo, del sexo puro y duro y casi sin amor... Se titula ‘Delay’ porque así es como se llama en música un efecto que repite un sonido en el tiempo con la frecuencia que tú elijas. Me parecía que tenía una relación directa con el sexo” -. Después de quince minutos de espera, los resultados nos revelaron unas conclusiones sorprendentes: el impacto emocional, que nada tiene que ver con los gustos, se decantó por “Al otro lado del mar” como segundo single. David nos confesó que para él era la favorita.
Un servidor quiso saber si el experimento sería calificado como fracaso una vez difundido el single en los medios de comunicación sin haber obtenido la respuesta esperada. El artista contestó que “fuera de aquí las cosas pueden funcionar o no. Esta es una comparativa entre dos canciones mías”.
En definitiva, un experimento novedoso que gustó y emocionó. Aunque para un servidor los resultados no fueron los esperados; por su ritmo bailable y pegadizo, a mí me gustó más “Delay”.
martes, 28 de octubre de 2014
2014-10-27 - Rueda de prensa Fito y Fitipaldis – “Huyendo conmigo de mí” – ¡Qué difícil es hacer lo sencillo!
Las ruedas de prensa de Adolfo Cabrales tienen como denominador común la asistencia masiva de los medios de comunicación; “Fito” y sus incondicionales Fitipaldis siempre generan mucha expectación. Es por eso que para presentar la última entrega discográfica del grupo, bautizada con el nombre de “Huyendo conmigo de mí” – “este es un disco importante porque lo he grabado con mis amigos” -, el bilbaíno nos citó en la madrileña sala El Sol.
A las seis y cuarto de la tarde, una hora antes de que “Fito” nos deleitara con su cercanía contestando nuestras preguntas, tuvimos la exclusiva de escuchar el disco que, en mi opinión, es un buen disco que gustará a los fans (y no tan fans) del artista. Sí, es más de lo mismo. Aunque en el negocio musical hay una premisa que hay que cumplir a rajatabla: cuando algo funciona, ¿para qué cambiarlo? Grabado en los Estudios Uno de Colmenar Viejo por Joe Blaney y Jordi Cristau, las rimas que acarician de rutina – “no encontrar el equilibrio y agarrarse, lo contrario de vivir es no arriesgarse” -, y de poesía callejera – “dicen que estoy perdiendo el tiempo en vivir deprisa, mi vida pasa como el viento pero jamás sentí la brisa” -, amén de las melodías arrebatadoras y de la música, abrazada más que nunca al rocanrol, dejan muy buen sabor de oído en la primera escucha; y en la segunda, y en la tercera,… Diez canciones muy cuidadas, elegidas para brillar, arregladas y vestidas de domingo; entre ellas destaca la preciosidad titulada “Nos ocupamos del mar”, firmada por los hermanos Krahe, Jorge y Javier, y que recoge el testigo de la poética más musical de los años ochenta vertida en La Mandrágora – “es la joya de este disco. Contiene la letra más sensata que he escuchado en mi vida” -.
A las seis y cuarto de la tarde, una hora antes de que “Fito” nos deleitara con su cercanía contestando nuestras preguntas, tuvimos la exclusiva de escuchar el disco que, en mi opinión, es un buen disco que gustará a los fans (y no tan fans) del artista. Sí, es más de lo mismo. Aunque en el negocio musical hay una premisa que hay que cumplir a rajatabla: cuando algo funciona, ¿para qué cambiarlo? Grabado en los Estudios Uno de Colmenar Viejo por Joe Blaney y Jordi Cristau, las rimas que acarician de rutina – “no encontrar el equilibrio y agarrarse, lo contrario de vivir es no arriesgarse” -, y de poesía callejera – “dicen que estoy perdiendo el tiempo en vivir deprisa, mi vida pasa como el viento pero jamás sentí la brisa” -, amén de las melodías arrebatadoras y de la música, abrazada más que nunca al rocanrol, dejan muy buen sabor de oído en la primera escucha; y en la segunda, y en la tercera,… Diez canciones muy cuidadas, elegidas para brillar, arregladas y vestidas de domingo; entre ellas destaca la preciosidad titulada “Nos ocupamos del mar”, firmada por los hermanos Krahe, Jorge y Javier, y que recoge el testigo de la poética más musical de los años ochenta vertida en La Mandrágora – “es la joya de este disco. Contiene la letra más sensata que he escuchado en mi vida” -.
La rueda de prensa nos supo a reencuentro, a nostálgica espera del hijo pródigo, a magia. En ella, además de anécdotas y curiosidades que despertaron tanto nuestras risas como nuestra admiración, el artista nos desveló que “descubrí el rocanrol americano y me enganché a Elvis, a Little Richards… Pero cuando escuché a Leño, y a Barricada, se me cambió la cabeza. Me dí cuenta de que lo más apasionante era escribir letras” -, que le encanta que otros artistas consagrados como Rosana, M-Clan o Rosendo le inviten a sus conciertos porque, además de la música, les une la amistad. - “Recuerdo que con quince años conocí a un tipo que conocía a un tío que conocía a Rosendo. Y eso era la polla. Estuve toda la noche con él” -, que evita juntar “la política y la música ya que cuando las juntas siempre sale perdiendo la música” -, o que la gente que en esta gira acuda a sus conciertos “se encontrará, en el aspecto musical, con siete nuevas canciones que son las del nuevo disco. Serán conciertos muy dinámicos, temas con más energía para que nadie se quede ‘parao’. Le hemos dado mucha importancia al escenario. Hablamos con Luis Prado para que se encargara de ello y sus propuestas nos han ilusionado a todos… El precio de las entradas oscilará los 27 euros más gastos” -.
Un servidor le preguntó por su éxito mediático, a lo que “Fito” contestó: “No sé a qué se debe. No lo entiendo, como tampoco entiendo por qué me gusta Rosendo. Y si no sé por qué me gusta la música que escucho, ¿cómo puedo explicar por qué gusto a los demás? Compongo lo que puedo. La gente del rocanrol valora el trabajo de las personas”. Y cuando mi curiosidad me obligó a preguntarle si le arropaba más el corazón haber tocado en una banda “de culto” (Platero y tú) o tocar en un grupo mediático, el artista se sinceró contestándome que “lo que me arropa es la música que hago ahora. Nadie toca en una banda de culto en el momento; las bandas de culto son siempre después. Cuando tocaba con Platero y tú nadie sentía que fuéramos una banda de culto”.
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