miércoles, 24 de octubre de 2012

Yesterday and today – La leyenda sigue viva



No los he visto nunca en directo pero tengo todos sus discos. No me he hecho fotos con ellos pero con quince años sus pósters y las carátulas de algunos de sus vinilos decoraban las paredes de mi habitación. Ellos son Yesterday and today, una banda californiana liderada por el vocalista-guitarrista Dave Meniketti, único miembro de la formación original y comodín perfecto a las cuerdas tanto vocales como instrumentales. No es ningún secreto decir que otras formaciones han querido tenerle en su alineación para jugar de titular, entre ellos los míticos Whitesnake o el extravagante Ozzy Osbourne. Por algo será. El heavy metal más melódico de Y&T ha influenciado a otros músicos y el espejo donde se refleja la leyenda ha quedado prendido para siempre en discos como “Black tiger” o “Contagious” y en canciones como “Forever”, himno entre himnos, en la preciosidad “I believe in you” o “Summertime Girls”, para formar parte de nuestra memoria más musical.

En una gira que les llevará por toda Europa y con la que conmemoran el XXX aniversario de la banda, harán un alto en nuestro país para actuar en Valladolid el día uno de noviembre (sala Porta Caeli), en Madrid el día dos de noviembre (sala Caracol) y en Jerez al día siguiente en la sala Paul. Las entradas ya se pueden adquirir en los habituales puntos de venta: Tickemaster, Sun Records, Fnac, Carrefour, y a través del teléfono 902 150 025. Presentarán su último trabajo discográfico, el titulado “Live at the Mystic”, disponible en la tienda oficial de la banda, un doble álbum con veintiún canciones que rebosan muy buen gusto. ¡Como siempre! Actualmente la banda está compuesta por Dave Meniketti (voz, guitarra), John Nymann (guitarra), Brad Lang (bajo) y Mike Vanderhule (batería). Para algunos, perdérselos sería una verdadera pena. Para mí, sería un delito. Más información pinchando AQUÍ.

Rueda de prensa Loquillo y Sabino – “La nave de los locos” - El rocanrol no puede abandonar nunca las calles


Es necesario contar siempre la verdad y estar con el pulso de las calles. El rocanrol no puede abandonar nunca las calles. Las canciones ahora más que nunca tienen que decir cosas”. Con esta contundencia presentaba Loquillo su última placa, titulada “La nave de los locos”, un trabajo en estrecha colaboración con Sabino Méndez y que ha contado con Jaime Stinus en la producción. Un disco con diez canciones de rocanrol necesario y callejero, ácido y previsor, en el que también ponen su granito de arena Mikel Erentxun – “Canción de despedida” – o el cocinero Sergi Arola. La labor instrumental ha recaído en los músicos Igor Paskual, Laurent Castagnet, Santi Comet, Josu García y Alfonso Alcalá.

Las palabras del catalán, además de sabias, son verdad. “Es el tiempo perfecto para el rocanrol “, es una declaración que sirve, en los tiempos tan egoístas que corren, para justificar todo un disco y toda una filosofía de vida en continua lucha y evolución.  El “rocanrolstar” también presume de reencontrarse con su alter ego y compañero de fatigas y carretera durante muchos años, Sabino Méndez: “siempre nos hemos querido muchísimo. Hemos estado quince años distanciados... La presencia del uno en la vida del otro ha sido tan intensa durante una década que cada uno necesitábamos seguir nuestro camino”.
 
Respondiendo a las directas y acertadas preguntas de Angels Barceló, maestra de ceremonias y amiga (para eso están los amigos), Loquillo y Sabino nos han hecho partícipes de chismes musicales, anécdotas, rumores y falsas leyendas urbanas tanto del disco como de su propia relación personal. La prensa, que también ha querido implicarse en esta presentación, ha saciado su curiosidad preguntando a los artistas. Un servidor (que además de periodista es fan de ambos) quiso saber cómo creen que a golpes de rocanrol se cambia una crisis, más de valores que económica, en un país donde se hace más cola en los gimnasios que en las bibliotecas: “No podemos dejar que la cultura sea para ricos. No podemos poner los precios a cincuenta euros. Las cosas han de volver a su sitio”, contestó Loquillo, a lo que Sabino añadió: “Es más caro comprar un libro que ir al bingo. El rocanrol no va a cambiar la crisis pero sí puede ayudar a poner en evidencia todos estos temas”. También opinaron acerca del actual conflicto que ha generado la posible independencia de Cataluña - “Somos dos catalanes presentando un disco en Madrid. El disco está hecho aquí. Necesitaba el ambiente urbano, que fuera en Madrid, en poco tiempo y todo en directo. Como se hacen los discos de rocanrol” -, o de cómo fue la idea de volver a colaborar juntos: “El reencuentro popular fue en 2005 en el Bilbao Arena cuando Sabino salió a tocar “Cadillac solitario”. Ese fue el inicio para la gente. Y volvimos a colaborar en Balmoral”. 

El día 23 de octubre salió a la venta “La nave de los locos”, un disco que no dejará a nadie indiferente, que hará fans y concienciará a los incrédulos de que el rocanrol es tan vital como la vida misma. Aunque para disfrutar de su puesta en escena tendremos que esperar, según palabras de “El Loco”,  hasta finales del próximo mes de enero: “Sabino está muy metido en su última novela, pero nos acompañará en actuaciones puntuales. Yo quiero que esté. Empezamos a finales de enero”. Y Sabino, siempre atento, apuntilló: “Apareceré en algún concierto”. Buenas canciones que se abrazan al rocanrol y a las inquietudes en el momento que más se necesita; el rocanrol y las inquietudes de Loquillo y Sabino, que siempre han sido y serán las nuestras. 


Listado de temas que incluye el disco:

La nave de los locos (Sin novedad en el paraíso)
El mundo necesita hombres objeto
Contento
Muñecas rusas
Paseo solo
Mi bella ayudante en mallas
De vez en cuando y para siempre
Planeta rock
Luna sobre Montjuïc
Canción de despedida

domingo, 21 de octubre de 2012

Concierto de El Drogas - 20 de octubre de 2012 - Espacio Tyce (Guadalajara) - El Drogas vuelve a reinventarnos

Lamentablemente, en el mundo que nos ha tocado vivir, a las personas, y por ende a los artistas, se nos juzga por nuestros errores y no por nuestros aciertos. Hay personas, no todas por suerte, que esperan el fallo de quienes acertaron siempre, que critican para hacer daño y no para corregir. La boca hiriente de todos esos mamamodas fueron cerradas a golpes de música y de actitud de artista que llevan tatuada los componentes de El Drogas (como grupo), en el concierto ofrecido el pasado día 20 de octubre en el Espacio Tyce de Guadalajara, pistoletazo de salida a la gira "Te cantamos las cuarenta"; una actuación tildada por todos los que asistimos de inmaculada y sublime. ¡Como siempre! Habrá quien diga que no hubo tanto público como se esperaba o que el evento fue poco promocionado (ni el ayuntamiento de la localidad sabía de su celebración). Pero la gira, que repasa muy acertadamente la calidez humana y musical de este icono del rock, dará mucho más que hablar porque en este mundo que nos ha tocado vivir, a las personas, además de criticar, también nos gusta comparar con quienes no están o con los que estando, van de ausentes. Saquen sus propias conclusiones y juzguen... pero siempre desde la perspectiva del vaso medio lleno, por favor.   

A las nueve en punto de la noche se abrían las puertas del Espacio Tyce y en el vestíbulo nos esperaban Txus Maraví y Enrique Villareal, para darnos una sorprendente bienvenida en acústico, guitarras en mano; una bienvenida que las poco más de veinte personas que fuimos testigos afortunados, agradecimos y disfrutamos. Después, a las diez en punto de la noche, daría comienzo un concierto en el que el iruindarra nos paseó cogidos de la mano por lo más selecto de su talento musical. El Drogas arrancó con una versión en acústico de "Sean bienvenidos", vestido con la elegancia que dan unos pantalones de corte, una chaqueta, un sombrero de copa y unos zapatos de negro charol. La fiesta continuó con la descarga de temas como "En punto muerto", "Así", "Las paredes del pozo", o "Contra la pared", el primero de los temas con el que nos recordaría su paso por Barricada.

Acertados también fueron los guiños al disco "La tierra está sorda", con canciones como "Pétalos", "Matilde Landa" o "Los maestros", esta última dedicada a la educación pública y todas ellas merecido recuerdo a los compañeros y compañeras que lucharon y dieron su vida por la Libertad. Es digno de ver cómo Enrique siente, canta y cuenta, de una manera especial, cada uno de estos temas. También hizo un repaso tanto a su etapa en Txarrena, con temas como "Todos los gatos", "El fuego de la tarde", "Con tu piel", en la que El Drogas, ya sin camisa, se desabrochó el cinturón del pantalón en un acto de liberación de todo aquel incómodo vestuario, "Estos clavos", o la preciosa "Algunas cosas por terminar", como a sus comienzos en Barricada - "No sé qué hacer contigo", la sentida "Deja que esto no acabe nunca", "Barrio conflictivo", "Oveja negra", o "Sofokao" -,  que la gente agradeció cantando y bailando sin descanso. El concierto también fue una cita obligada para canciones como "Lentos minutos", "Con un par", "Sin reverencias", "El lobo feroz", "Fue 24 D... ¿y qué?", que dedicó a los compañeros presos, o "Cerocomasiete". Con el tema "Nada sin tí", que aceleraron al final, dieron por terminada, después de dos horas de sudor y baile, una primera parte de actuación inmensa, donde la música fue protagonista indiscutible.
Para los bises se reservaron los temas "Todos mirando", "En la silla eléctrica", "Salvaje mirar", "Víctima", "Animal caliente", "Frío", preciosa versión de los míticos Alarma, y "Empujo pa ki", con la que El Drogas agradeció que esta gira que le llevará por toda nuestra geografía, diera comienzo en la capital alcarreña. Regresaron a los camerinos para, dos minutos después y con El Drogas luciendo nuevo vestuario - zapatillas, vaqueros con tirantes y camisa roja y negra -, tocar los temas "Es otro corazón", la archiconocida "En blanco y negro", en la que el frontman nos volvió a deleitar con su malabarismo imposible con dos bastones y a colgar en el micrófono un pañuelo de la bandera republicana que le entregó alguien del público, para terminar, después de casi tres horas de actuación, presentando a la banda mientras tocaban "Azulejo frío".

El Drogas, además de demostrarnos su dominio con la cachava y las palabras, nos dejó muy claro que el rocanrol, el suyo, el de todos nosotros, no se nutre de lentejuelas y posturas que poco aportan a este tipo de espectáculos que apuestan más por la música que por la propaganda banal y demagógica. Del resto de la banda decir que siempre estuvieron atentos con un público que siempre estuvo entregado: Brigi Duke, pletórico a la batería, "Flako", muy participativo y Txus Maraví, haciendo de la guitarra una prolongación de su cuerpo. Hay que mencionar el detalle que el guitarrista, al darle su púa, tuvo con un jovencito del público, gesto que el imberbe seguro que no olvidará jamás. Destacar también el acierto por parte de la organización de dejar que los niños se empapen de la calidez humana y musical de este tipo de espectáculos. Y poco más que decir; desearle a El Drogas mucha suerte en esta su nueva andadura, que ya es la de todos nosotros.